25 ene. 2012

Primates y filósofos: evolución de la empatía y la moral (Entrevista con Frans de Waals)

"Ha llegado el momento de pensar nuestra especie en relación con el enorme terreno común que compartimos con las otras formas de vida. En lugar de obstinarnos en decir que somos diferentes de los animales, podríamos redefinir la identidad humana en torno a lo siguiente: somos animales que llevaron muy lejos algunas capacidades. Los animales y nosotros somos a la vez distintos y parecidos, y la semejanza es el único marco en el cual se puede dar entidad a la diferencia
Frans de Waal.
The ape and the Sushi Master, Cultural reflections by a primatologist.

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Nuestro cerebro altruísta 
(Con entrevista a Frans de Waals por Eduard Punset, Redes, 53, TVE)


Creíamos que el ser humano era el único animal capaz de sentir empatía. Sin embargo, el altruismo existe en muchos otros animales. Estar conectado con los demás, entenderlos y sentir su dolor no es exclusivo del ser humano. La importancia de sentir emociones hacia el prójimo en la teoría de la evolución mediante selección natural. ¿Quién dijo que la vida es una lucha donde ganan los más competitivos, fuertes y agresivos? Si aceptamos la teoría de la evolución mediante selección natural, hemos de saber que los seres vivos también han sido seleccionados por su capacidad para sentir las emociones del prójimo y para colaborar en el bien común. El primátologo Frans de Waal, gran estudiador de las emociones animales, habla con Punset sobre empatía y simpatía, capacidades clave para el éxito en la vida social.
Frans de Waals es un investigador holandés especializado en psicología, primatología y etología. Doctorado en biología por la Universidad de Utrecht, es profesor de la Universidad de Emory en EEUU, miembro de la Academia Americana de las Ciencias y director del Yerkes Primate Center. Ha escrito varios libros como 'Política del Chimpancé', 'Nuestro mono interno', ´La edad de la empatía'.

El altruismo en animales y personas es un fenómeno que ha sorprendido desde siempre a los científicos. Cuidar de los congéneres, incluso poniendo en peligro nuestra propia vida, parece ir en contra del sentido común. Si de lo que se trata es de transferir nuestros genes a futuras generaciones, ¿por qué arriesgar ese objetivo facilitando que puedan hacerlo otros y no nosotros?
Lo cierto es que, más allá de esos casos excepcionales en los que efectivamente el altruismo escapa a toda lógica, en el resto de situaciones, este comportamiento es en realidad muy conveniente, y de hecho, ayuda a que la especie se desarrolle mejor y garantice su supervivencia. La empatía que sentimos por otros seres vivos forma parte esencial en el camino del éxito para nuestro desarrollo, y nos proporciona una ventaja palpable  ante otras especies que no actúan de este modo.
Frans de Waal en su obra:  "El mono que llevamos dentro". El comportamiento de los antropoides ilumina el comportamiento humano" ((Our Inner Ape) se adentra en el estudio del altruismo y la empatía en el ser humano y en otros animales. Los dos rasgos, según de Waal, ya se encuentran en nuestros parientes más próximos (además de en delfines y elefantes, por ejemplo), de modo que se trata de características de comportamiento que hemos heredado de nuestros antepasados homínidos. Tanto es así que, durante la larga historia de nuestra evolución, deben haber jugado un papel importante en la consolidación de nuestra especie.
De Wall explora dos sociedades bien diferentes: la brutal y guerrera de los chimpancés y la erótica y pacífica de la especie bonobo. La humana naturaleza -dice- es mezcla de ambas. Según de Waal, en los primates hay moralidad, empatía y altruismo. La empatía está en los animales, capaces de imaginarse las circunstancias de otro (algo presente en los bebés humanos que lloran cuando escuchan llorar a otros bebés). La autoconciencia y las formas más elevadas de empatía habrían surgido juntas en la rama evolutiva que conduce a humanos y simios (esto se ve también en elefantes y delfines). 
La visión kantiana de que llegamos a la moralidad por la razón es, para De Waal, bastante problemática. Es obvio, afirma, que nos unimos para luchar contra un adversario: la hostilidad hacia fuera del grupo habría reforzado la solidaridad interna al punto de hacer surgir la moralidad, con la ironía de que ésta sería el resultado de la guerra: de hecho, la primera herramienta para reforzar el tejido social. Así, la moralidad resulta más enraizada en el sentimiento -más vinculada a la empatía del bonobo o a la reciprocidad del chimpancé- que en la cultura o la religión. Sería un producto del mismo proceso de selección que formó nuestro lado competitivo y agresivo, capaz de destruir el planeta y a otros seres humanos, aunque posea también reservas de amor y empatía más profundos. 
Respecto a los humanos, de Waal expresa: "Yo suelo representar al ser humano como el simio bipolar, los humanos tienen las mejores y las peores tendencias. Si son buenos, son más altruistas que cualquier especie que conozco y, si son malos, son peores que cualquier especie. Yo no haría una definición del tipo: somos intrínsecamente malos o intrínsecamente buenos. Tenemos todas estas tendencias y las compartimos con otros primates, como los chimpancés, y estoy interesado en el parecido entre nosotros y ellos. Con los monos hay muchas diferencias, pero con los chimpancés son muchas menos de lo que todavía creemos". De Waal quiere lanzar el mensaje de que la empatía es importante para la sociedad, que no puede funcionar solo con la competitividad: "La empatía es una capacidad antigua. Permite a los primates (incluidos nosotros) y otros animales ser prosociales y cooperativos, y así sobrevivir".

Autor también de "La edad de la empatía"(The Age of Empathy: Nature’s Lessons for a Kinder Society), trata de rastrear los orígenes de estas aparentes virtudes, y acaba contradiciendo a aquellos que consideraban al ser humano como a un ser egoísta y poco desprendido con sus semejantes. La conclusión final es que el altruismo y la empatía forman parte indeleble de la lista de rasgos que nos hacen humanos, y que no seríamos lo mismo sin ellos. Eso no quiere decir que otras especies no los presenten. De hecho, los zoólogos y naturalistas han presenciado notables episodios de comportamiento altruista en algunos animales, y no precisamente relacionados con un elevado nivel de inteligencia, lo que sugiere que estamos ante algo destacado en la evolución. En el caso del ser humano, no sería pues algo que debamos aprender primero, sino algo que somos por naturaleza.
Por su parte, en: "La Política de los chimpancés. Poder y sexo entre los primates", Franz de Waal establece una crónica de la vida diaria de una gran colonia de chimpancés al aire libre instalada en el Zoo de Arnhem (Holanda), con sus conflictos y sus armonías: las rivalidades sexuales, las sorprendentes estrategias -basadas en alianzas y coaliciones- que los simios utilizan para disputarse el poder y para manipular a los demás, pero también las amistades y las reconciliaciones (más o menos interesadas) que mantienen unido al grupo, acciones en las que constantemente aflora la inteligencia de unos animales que. El comportamiento de los chimpancés de Arnhem parece a veces extraído de páginas escritas por Maquiavelo: como afirma el autor, las raíces de la política parecen más antiguas que la humanidad.
Sexo y política en los Bonobos (NatGeo)
Las relaciones sexuales juegan un papel preponderante en las sociedades de bonobos, ya que son usadas como saludo, como método de resolución de conflictos, como medio de reconciliación tras los mismos, y como forma de pago mediante favores tanto de machos como de hembras a cambio de comida. Los bonobos son los únicos primates (aparte de los humanos) que han sido observados realizando todas las actividades sexuales siguientes: sexo genital cara a cara (principalmente hembra con hembra, seguido en frecuencia por el coito hembra-macho y las frotaciones macho-macho), besos con lengua y sexo oral

Primates y filósofos
En el ensayo: Primates y Filósofos: la evolución de la moral del simio al hombre, de Waal aplica sus estudios al análisis del origen biológico de la moralidad y la justicia en la sociedad.  "Es el animal que llevamos dentro", expresión frecuente cuando actuamos mal, pero ¿por qué no decimos lo mismo cuando actuamos bien?. "Primates y filósofos" aborda esta cuestión explorando los fundamentos biológicos de uno de los rasgos más preciados del ser humano: la moralidad. En la serie de Conferencias Tanner sobre Valores Humanos que dieron lugar a este libro, Frans de Waal pone a nuestra disposición decadas dedicadas al trabajo con primates, así como su costumbre de pensar con detenimiento sobre el sentido de la evolución, para examinar la cuestión fundamental de la moralidad humana. Tres filósofos y un psicólogo debaten con De Waal diferentes aspectos de la conducta y la moral humana. Ninguno de ellos sugiere que haya razón alguna para suponer que los humanos sean diferentes de otros animales en su esencia metafísica, y ninguno de ellos basa sus argumentos en la idea de que los humanos seamos únicos por contar con un alma trascendente. Una segunda premisa importante compartida por de Waal y sus cuatro interlocutores es que la bondad moral es algo real sobre lo que podemos establecer premisas ciertas. Como mínimo, la bondad requiere reconocer de forma apropiada a los demás. Del mismo modo, la maldad incluye esa clase de egoísmo que nos lleva a tratar a los demás inadecuadamente, al ignorar sus intereses o tratarles como meros instrumentos

Frans de Waal: Conducta moral en los animales. 
Estudios de comportamiento social de primates - 
cómo pelear y reconciliarse, compartir y cooperar.
La empatía, la cooperación, la equidad y la reciprocidad - preocuparse por el bienestar de los demás parece ser un rasgo muy humano. Sin embargo, Frans de Waal comparte algunos vídeos sorprendentes de pruebas de comportamiento, en los primates y otros mamíferos, que muestran cómo muchos de estos rasgos morales que todos compartimos. Si le preguntas a cualquiera, ¿cuál es la base de la moralidad? Estos son los dos factores que siempre sobresalen: 1) Reciprocidad ..., en el sentido de justicia, y 2) es la empatía y la compasión .


Frans B.M. de Waal, (29 de octubre de 1948, 's-Hertogenbosch, (Países Bajos) es un profesor universitario e investigador holandés especializado en psicología, primatología y etología.
  • Frans de WaalEl mono que llevamos dentro. El comportamiento de los antropoides ilumina el comportamiento humano, Tusquets, Barcelona 2007; original inglesa de 2005; traducción de Ambrosio García Leal. Citas e imágenes procedentes de esta edición. Análisis por: Luis Fernández-Castañeda Belda, noviembre 2007 disponible en: http://www.lacavernadeplaton.com/resenasbis/monos0708.htm
  • Bodies in Sync. Contagious laughter, yawns, and moods offer insight into empathy’s origins. By Frans de Waal in Natural History September, 2009.  It was adapted from The Age of Empathy: Nature’s Lessons for a Kinder Society, 2009 by Frans de Waal. Published by Harmony Books, a division of Random House, Inc. On sale in bookstores September 22.  Avaivable on: http://www.naturalhistorymag.com/features/251555/sept

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